Recuerdo de Carnaval
El 2 de diciembre de 1951 murió en Niza, Francia, el ensayista y poeta Manuel Ugarte, gran patriota de la causa iberoamericana. El artículo Nº 46 de la Agenda de Reflexión lo evoca como profeta del nacionalismo socialista americano. Había nacido en el barrio porteño de Flores el 27 de febrero de 1878.

El escritor y polemista fue el argentino de su época que más hizo por la unificación política del continente. Su prédica (antiimperialismo nacionalista e hispanismo con ribetes socialistas) fue difundida en el periodismo de todo el mundo. Había iniciado su vida pública junto a Lugones, Payró, Gerchunoff, Gálvez e Ingenieros. Fundó La Revista Literaria, donde colaboraron, entre otros, Rubén Darío y Ricardo Jaimes Freyre.
En el curso de sus viajes intercambió ideas y acciones intelectuales con importantes hombres de la política y la cultura, testimoniadas en una profusa correspondencia de señalado interés histórico que se guarda en el Archivo General de la Nación. De ese repositorio -en gran parte, inédito-, rescatamos la carta que transcribimos: "Guayaquil, 16 de mayo de 1930. Sr. Dr. Manuel Ugarte. Niza. Muy distinguido señor: Considero como una muy significativa honra para mi el tener que dirigirme a Ud. en fuerza de un imperioso deber de corrección y honradez, cuyo cumplimiento no puedo eludirlo. Pero al propio tiempo me permito rogarle que me disculpe de la molestia que le ocasiono con la lectura de la presente y, convencido de su generosa hidalguía, confío en que así lo hará.
Soy un peregrino del Arte y en mis romerías hacia el Ideal siempre he procurado aprisionar en las notas del pentagrama mis hondas inquietudes espirituales. Oportunamente, a raíz del carnaval de 1928, publicó "El Telégrafo" diario de esta ciudad, su bellísima poesía
Recuerdo de Carnaval y yo, al leerla, sentí un íntimo estremecimiento de mi espíritu, me senté al piano y nerviosamente improvisé la música que hoy tengo el placer de enviarle para que el eximio poeta la conozca y me honre con su opinión. Bien sé que he cometido un verdadero desacato, porque me he apropiado del nombre de su hermoso poema. Recuerdo de Carnaval, mi último tango, tiene la letra de Manuel Ugarte, el Emperador del Verso en esta América Libre y Soberana... Por ello pido respetuosamente perdón por la falta cometida y al mismo tiempo ruego a su amabilidad que, de serle posible y juzgarme merecedor al honor que solicito, se dignara enviarme algunas poesías apropiadas para música. Respetuosamente (firma) Francisco Paredes H.”
La composición musical del autor ecuatoriano (copia del original se acompaña), lleva la siguiente dedicatoria, manuscrita: "A Manuel Ugarte, con grande admiración de/ El autor/ Guayaquil (Ecuador) Mayo de 1930". La portada, de puño y letra también, expresa: "Recuerdo de Carnaval Tango/ Letra de/ Manuel Ugarte/ Música de/ Francisco Paredes H. (y un sello: Registrado según las leyes del Ecuador/ Registro Nº 331)". Los versos de Manuel Ugarte, que románticamente acercaron al hombre ideológico con la melodía porteña, trascriptos de la partitura dicen: ¿No te acuerdas, Colombina, que en un baile de disfraz, para estar más peregrina, te quitaste el antifaz y tu dulce boca extraña que en silencio yo besé, me dio gotas de champaña que bebiste en el bufet? Son los rápidos amores como el que hubo entre tu y yo, serpentinas de colores que desgarran los Pierrots, pero guardo en la memoria, toda losa y todo gris, el recuerdo de esa historia que es esencia de París. Yo di fuego a tus carmines recostado en el diván, entre griegos y arlequines que bailaban el can-can; y olvidando, por ser buena, tus temores y tu fe, aceptaste con la cena mi cariño y mi cupé. ¿Qué me importa que hoy agraves tus desdenes ante mí, si te dije lo que sabes y tu sabes lo que oí? Por tu honor, que así lo pide, tengo trazas de olvidar, más no temas que te olvide ni te obligue a recordar.
Vigoroso orador, Ugarte emprendió a principios del siglo una campaña antiimperialista que lo llevó a recorrer todos los países de América Latina anunciando el carácter agresivo del imperialismo norteamericano.
Ganó vasta fama en todo el continente y se convirtió en un referente para gran parte de la intelectualidad continental. Rubén Darío, Miguel de Unamuno, Delmira Agustina, R. Blanco Fombona, Henri Barbuse, Manuel Gálvez, Haya de la Torre, José Vasconscelos, Blanca Luz Brum, y hasta el propio Alberto Einstein se contaron entre sus amigos y corresponsales.
Dirigente del Partido Socialista representó al mismo en varios congresos de la 2ª Internacional Socialista a principios de siglo. Separado del socialismo fue un ardiente neutralista durante la primera guerra mundial.
Dirigió por esos días en Buenos Aires el diario "La Patria", luego volvió a Europa donde vivió largos años. Sus principales libros son "El porvenir de América Latina", "Vendimias juveniles", "El destino de un continente", "Cuentos de la Pampa", "El dolor de escribir", "El dramático destino de una generación", y "El naufragio de los Argonautas".
En 1946 el gobierno del general Perón lo designó Embajador argentino en México y posteriormente en Cuba.
Investigación de Miguel Unamuno, gentileza de todotango.com
Publicado por Agenda de Reflexión el Diciembre 1, 2006 01:29

